Skip to main content

ORACIÓN DEL VASALLO

A NUESTRA SEÑORA DE REGLA

ANNO DOMINI MMXXV

     Oh bendita Virgen María, ¿quién puede corresponder dignamente tus justos honores de alabanza y acción de gracias, tú que, con el maravilloso asentimiento de tu voluntad, rescataste a un mundo caído? 


     ¿Qué cánticos de alabanza puede recitar nuestra débil naturaleza humana en tu honor, ya que solo por tu intervención ha encontrado el camino de la restauración?


     Acepta, pues, las pobres gracias que te ofrecemos, aunque sean desiguales a tus méritos y, recibiendo nuestros votos, obtén por tus oraciones la remisión de nuestras ofensas. 


     Lleva nuestras oraciones al santuario de la audiencia celestial y que de él brote el antídoto de nuestra reconciliación. Que los pecados que presentamos ante Dios Todopoderoso por ti sean perdonables; que lo que pedimos con segura confianza, por ti sea concedido.


     Aquí estamos otra vez, como lo hacemos tus hijos vasallos desde hace cuatro décadas. Venimos a pedirte Socorro, Gracia, Consuelo y Buen Consejo;  algunos hermanos  están lejos, otros ya en la tierra prometida, pero la semilla crece y las nuevas generaciones sin saber bien por qué,  llevadas por el corazón y una gran  fe se acercan a ti como puedes ver.


     Hoy el día de tu natividad, cuando te celebramos en Santa Rosa de Lima Cabudare, Chipiona, Cantillana, la hermana Colombia, Cuba Guanare y República Dominicana,  volvemos a tu Santuario diocesano en Tovar, el Valle del Mocotíes a pedir tu bendición.   


     Puede que no esté escrito, formalizado pero todos los sabemos; por eso  hoy invocamos con fraternal respeto a los tres poderes: el pueblo de Tovar, el alcalde Ivan y los gobernantes que le acompañan y al clero local, que te declaren excelsa abogada, custodia madre y patrona  por siempre jamás de todo este hermoso Valle, tierra fértil en que se unieron en fe aborígenes locales, frailes y monjes coloniales.


     Hoy juramos como hace trescientos cuarenta y dos años, un 29 de Junio el día de San Pedro de Almonte, tu Purísima e Inmaculada Concepción, tu Divina Majestad, reconociendo además que tu honra corresponde de Dios, ab aeterno, pues te escogieron el Padre por Hija, el hijo por Madre, el Espíritu Santo por Esposa, templo y sagrario suyo, a quien los supremos espíritus reconocen por Madre de Misericordia, llena de gracia, consuelo de todos los fieles, y que continuamente en presencia de Dios está intercediendo por todos los pecadores, y así con corazones humildes, devotos, píos y aficionados.


     Madre de Regla, te confesamos, veneramos y engrandecemos en todos los misterios, en que nuestra Madre, la Santísima Iglesia te reconoce y ensalza, juramos y prometemos por cuadragésima vez tu Purísima e Inmaculada Concepción, tu poder infinito de conciliación, tu  consuelo fraternal en la unión y armonía como hiciste hace cinco siglos  con aborígenes y conquistadores.


     Juramos y prometemos de nuevo y por siempre jamás quererte, venerarte y defenderte con nuestra vida y hasta con nuestra propia sangre si fuera necesario, pero ante todo, con devoción real, con oración, caridad, procurando  fraternidad,  manteniendo la tradición y la verdad.


     Señora del Mocotíes, faro de luz, patrona de los marineros, guía de San Cipriano, bendícenos hoy y siempre,  no sueltes nuestras manos,  échanos tu Santa Bendición y ahora que tendremos a Madre Carmen y José Gregorio en los altares universales concédenos la paz, la concordia, la sabiduría fortaleza justicia y templanza, aléjanos de los pecados capitales y haznos mejores seres humanos cada día.



Que viva N. S. de Regla.


Que viva Tovar su Villa


Que vivan sus vasallos y caballeros


Que viva la futura y nueva hermandad que una todas las cofradías


Que viva Venezuela nuestra patria querida.


Y que viva la madre de Dios 


DIOS TE SALVE REINA Y MADRE DE MISERICORDIA…


BENDITA SEA TU PUREZA…


Muéstrame tu poder y caridad,

y alcánzame de tu Hijo divino

el remedio que tanto necesito.